Vivimos en los tiempos del macro análisis y del Big Data, en el que todas las instituciones se encuentran involucrados en poder sacar rendimiento al masivo volumen de datos que poseen. No obstante, una pieza fundamental para poder llegar a esos resultados, es la calidad en la recopilación de esa información, ya que esta será el “combustible” necesario para poder obtener conclusiones de calidad. La correcta codificación de diagnósticos y enfermedades, confluyendo en el indispensable fichero CMBD, origen de múltiples estudios, es una fuente imprescindible de información en la gestión sanitaria.

A continuación presentamos 11 errores comunes de codificación clínica con CIE-10 ES:

  1. Códigos Inespecíficos:

La utilización no justificada de códigos inespecíficos cuando existen códigos más específicos, era ya un problema en la codificación con CIE9, ya que la “inespecifidad” da lugar a poca exhaustividad en cuando intentamos recuperar información para usos epidemiológicos, de morbilidad, mortalidad, calidad de la asistencia, eficiencia en el uso de recursos o investigaciones sobre patologías. La CIE-10 ES, multiplica el número de códigos por 5, buscando, por un lado actualizarse a las novedades en cuanto a procedimientos existentes, pero sobre todo buscando una mayor especificidad, que permita tener datos de mayor calidad para la gestión.

Este tipo de incidencias suele estar originada por deficiencias en el proceso de recopilación de la información (informes incompletos, falta documentación, etc). Además de estar contraindicado con las normas de codificación, no realizar una correcta codificación, puede afectar al Índice de Case-mix del hospital, ya que las iteraciones de los diagnósticos influyen en las gravedades.

  1. Códigos no Finales:

Las normas de codificación infieren constantemente en la necesidad de informar el código final más concreto posible. Esto es vital para un correcto análisis en profundidad posterior. No obstante, en el trabajo diario surgen situaciones como protocolos, aplicaciones informáticas desactualizadas o costumbres de mecanización que provocan que se almacenen códigos no finales. Estadísticamente, esta es la incidencia más común y la que más impacto tiene sobre las agrupaciones e invalidez de datos.

  1. Lateralidad:

Uno de los conceptos introducidos por la CIE10 es la lateralidad, es decir, qué lado del cuerpo se ve afectado, concepto que en la CIE9 no se especificaba. En muchas ocasiones, el clínico no está acostumbrado a recoger esta información en el informe de alta. Aunque existe una opción de no especificar la lateralidad, es una incorrección hacerlo.

  1. Confusión entre Excluyes 1 y Excluye 2:

Para hacer una correcta codificación, es importante tener en cuenta las notas de exclusión de cada código de la CIE-10. Existen dos tipos de notas de “Excluye” denominados “Excluye 1” y “Excluye 2”. Los Excluye 1 y Excluye 2 son dos conceptos muy distintos, que en muchas ocasiones se confunden a la hora de codificar diagnósticos.

Aunque existen algunas excepciones, por lo general, los Excluye 1 se definen como códigos que están excluidos y no deben usarse con el código diagnóstico al que representan. Por ejemplo, el código J11.2 de gripe ya “incluye” la gastroenteritis no siendo necesaria codificarla.

Los excluye 2, por el contrario, son códigos que deben conjuntarse cuando se den ambas condiciones. Por ejemplo, el código J44.1 de EPOC “no incluye” la bronquitis, que puede existir o no.

Confundir Excluye 1 y Excluye 2 o no conocer las excepciones que existen en el uso de dichos conceptos, da lugar a muchos problemas de codificación. Este tipo de incidencias en gran medida está ocasionada por la falta de acceso a la correcta documentación o a herramientas de ayuda en el momento de la codificación.

  1. Diagnósticos que requerirían código E pero no se codifican:

Los códigos E, códigos de Causas Externas de Lesiones y Envenenamientos, concentran también una parte importante de los errores detectados en el análisis.

Estos códigos son especialmente útiles en estudios estadísticos que buscan detectar factores de riesgo, como por ejemplo, en estudios de mutuas de accidentes laborales o en una campaña de prevención de intoxicaciones por alguna sustancia particular. Si no se codifican este tipo de códigos, es difícil poder llevar a cabo este tipo de estudios.

  1. Códigos E sin Diagnóstico Relacionado o mal relacionado:

Las múltiples opciones existentes de vinculación entre los códigos de diagnóstico y localización, junto con las deficiencias que pueden existir en la documentación o en las aplicaciones informáticas para poder gestionar esas multi-relaciones, provocan una incorrecta asignación del código E con su respectivo diagnóstico.

  1. Codificaciones incompletas de Partos

Los partos, debido a ser una de las atenciones más comunes, suelen acumular por mera estadística un importante porcentaje de los errores de codificación. Se suelen incluir códigos de diagnóstico y de procedimiento generales, pero en muchas ocasiones no se incluye información adicional de gran relevancia para este tipo de procedimientos, como son el peso del neonato, el número de recién nacidos o las semanas de gestación. Esta información es muy relevante para el cálculo del GRD, por lo que si no se incluye, es fácil obtener una foto distorsionada de la casuística real del hospital.

  1. Códigos Z:

Los códigos Z de la CIE10, son los equivalentes a los códigos V de la CIE-9. Estos códigos, son en su mayoría códigos de estado y debemos ser muy cautos con su utilización, ya que en pocas ocasiones deben de ser informados como diagnóstico principal. Se debe revisar la lista de códigos Z y sólo deben ser informados como principales si así se indica en las normativas vigentes.

  1. Diagnósticos Neoplasias sin códigos M relacionados:

Dado que los casos oncológicos son una de las principales casusas de mortalidad en España, la preocupación y análisis de estos casos es habitual para cualquier institución. Las normas de codificación inciden en la necesidad de especificar los correspondientes códigos de morfología en cada diagnóstico de neoplasia, pero de nuevo las posibles deficiencias en los procesos de recogida y almacenamiento de la información, suelen provocar que este dato no se pueda codificar.

  1. Códigos M sin Diagnóstico Relacionado:

De igual forma, suelen identificarse algunos casos en los que se detecta un correcto código M, pero no su diagnóstico origen. Esta tipología de error, es estadísticamente menos común, pero es más grave en cuanto a deficiencia de la información, ya que en la información codificada faltaría el “código importante”. Además, su ausencia muy probablemente influirá en la asignación del GRD del episodio.

  1. “Confusiones” de códigos válidos/inválidos entre versiones,

La constante evolución de la CIE, en código más específico, nuevas patologías, o tratamientos, deriva en la aparición de nuevos códigos y desaparición de otros. Es en este marco de desaparición, en el que en muchos casos por una debilidad informática, los sistemas permiten o incluso sugieren seguir utilizando códigos no válidos según la normativa vigente en ese momento y año, arrastrando de esta forma un dato erróneo a posteriores etapas del CMBD.

Si desea información sobre cómo ayudan nuestras herramientas a realizar una correcta codificación de CMBD, póngase en contacto con nosotros en info@sigesa.com.